El ecoturismo

Preservar la belleza de los sitios mexicanos permitiendo el desarrollo económico durable:

El Ministerio del turismo y su Consejo de promoción turística firmaron en el 2006 un acuerdo con la Alianza para los Patrimonios de la Humanidad con una meta única: conservar la belleza de los paisajes mexicanos permitiendo el desarrollo económico durable de las comunidades viviendo a proximidad. Otro proyecto notable es el de la Fundación de las haciendas del mundo que hace del turismo un eje de desarrollo de las comunidades mayas en la Península del Yucatán. Las antiguas haciendas dignas de un decorado de películas están poco a poco reconvertidas en pequeños hoteles con encanto. Además el eco-chic progresa en México desde hace varios años, sobre todo en el sureste, con la creación de hoteles ecológicos proponiendo un servicio de alta cualidad respetando la autenticidad de los lugares (flora exuberante, fauna característica del paraíso marítimo, de la selva y de los trópicos).
No existen muchos operadores turísticos franceses realmente especialistas de la naturaleza en México (excepto Mexcapade Tour Operador, operador turístico francófono especialista de Baja California) y se encuentra poca documentación (mapas o caminos organizados) en el idioma de Molière.
El desierto de Vizcaíno es la más grande reserva natural del país, ubicada en el centro de la península de Baja California, entre el Océano Pacífico y el Mar de Cortés. Es en esta región que vienen a aparearse las ballenas grises y dar a luz a sus ballenatos. Cada año, realizan una gran migración desde el mar de Bering hasta el Golfo de California. Numerosos aficionados al eco turismo acuden para observar el fabuloso espectáculo de ballenas.
Si las extensiones desérticas son predominantes en el Vizcaíno, la región posee sin embargo una grande variedad de paisajes. Aquí se intentó con éxito reintroducir la antilocapra americana o Antílope americana, la única representante de la familia de los antilocapridae, un animal a medio camino entre el antílope africana y la cabra cuya carrera puede alcanzar los 95 km/h.
En el Vizcaíno, 8,3% de las plantas son endémicas y entre éstas están una grande variedad de cactus muy simbólicos del país. A lo largo de las costas, se maravillarán con los acantilados que caen verticalmente, y descubrirán maravillosos paisajes de lagunas, de pantanos, de playas y las más grandes salinas del mundo. Frente al Vizcaíno, en el Golfo de California, más de 900 islas esperan a los enamorados del mar y de la naturaleza. Algunas como Tiburón, San Esteban o San Lorenzo son verdaderos laboratorios ecológicos.

El Observatorio de los Mares llevará el nombre del Comandante Jacques-Yves Cousteau:

El Equipo Cousteau tiene el honor de anunciarles la creación de un Observatorio de los Mares que llevará el nombre del Comandante Jacques-Yves Cousteau en el seno del prestigioso Centro de búsqueda científica del noreste mexicano (CIBNOR) en La Paz (México). Seis laboratorios mexicanos y franceses participarán en la actividad de este Instituto. Este Observatorio de los Mares Jacques Yves Cousteau « pretenderá colectar el conjunto de los datos científicos a propósito del  impacto de las actividades humanas y del cambio climático en las costas mexicanas».

Francine Cousteau, Presidente del Equipo Cousteau y Tarik Chekchak Responsable de los Programas, inauguran el prestigioso Establecimiento y participan al primar seminario. Más allá del gran honor que hacen México y Francia al Comandante Cousteau y al Equipo Cousteau, Francine Cousteau se asegurará de una presencia y de una colaboración perenne. En particular las actividades de las asociaciones creadas por el Comandante Cousteau aportarán su contribución al esfuerzo mexicano para la instalación de una gestión integrada y durable de los mares y litorales, en la formación de los ejecutivos a esta aproximación sistémica, en la educación al entorno de los niños y más ampliamente de la sociedad. El Equipo Cousteau pone también sus buques Alcyone y Calypso, en cuanto navegue de nuevo, al servicio de las búsquedas del Instituto. 
 
"No hay nada comparable hasta aquí a la creación de este observatorio", se felicitó el embajador francés en México, Daniel Parfait, al estimar que serviría de "modelo en otros ámbitos", durante una conferencia de prensa en México. "Este observatorio no tendrá sede específica, será el depósito virtual de toda la información, de todas las búsquedas", precisó Sergio Hernandez, director general 
del CIBNOR. 
 
«México resguarda ecosistemas marinos únicos en el mundo y el Observatorio Cousteau del CIBNOR contribuirá significativamente a sus seguimientos científicos. Tal esfuerzo es crucial para aclarar las decisiones de las políticas y preservar durablemente los servicios innumerables que estos ecosistemas prestan al género humano » declara Tarik Chekchak, responsable de los programas de Cousteau. 
 
Paralelamente a la creación del Observatorio marino JY Cousteau, el presidente mexicano anunció que una isla del Mar de Cortez llevaría de ahora en adelante el nombre de Jacques Yves Cousteau. Declaraba con este motivo « Los Mexicanos reconocen el papel desempeñado por uno de los más notables defensores de la naturaleza, de la ecología, del mar… y que dedicó una parte de su vida a explorar nuestra biodiversidad marina».
El comandante Cousteau y su equipo exploró en efecto México y sus aguas a cinco veces entre 1968 y 1992, particularmente en el Mar de Cortés y en la bahía del Yucatán. Siguieron las huellas de las ballenas durante su migración desde el Mar de Bering hasta la península de Baja California, estudiaron las aves marinas en la isla Isabela durante casi un año, e intentaron penetrar el misterio de los tiburones dormilones del Yucatán. Sus aventuras están relatadas en 6 películas y numerosos informes científicos. 
 
 
« Esta primara base que lleva el nombre del Comandante es un grande aliento para todos los científicos que dedican su vida a la búsqueda y cuya insaciable curiosidad nos permite conocer mejor y proteger nuestra planeta de agua » concluyó Francine Cousteau. 
Contacto Media: communication@cousteau.org 
CIBNOR : www.cibnor.mx

Una de las más fuertes diversidades del mundo:

En el Mar de Cortés, encontramos 36 especies de mamíferos marinos y es una de las más fuertes diversidades del mundo. La rarísima Vaquita, o Marsopa del Golfo de California (Phocoena sinus), vive únicamente en el Norte y es considerada por la IUCN como una especie en peligro crítico de extinción (con una población estimada en 1999 a 567 individuos).

Los 10 últimos años vieron episodios de explosión de algas tóxicas llevando a una mortalidad masiva de mamíferos marinos (1995, 1997, 1999). Unos datos recolectados en más de 22 años en la Bahía de Mazatlán muestran que la frecuencia y la duración de estas proliferaciones aumentan y los abonos agrícolas traídos por las aguas de cauce podrían desempeñar un papel. Algunos autores estiman que 22 % de la variación de Clorofila en el Golfo de California está debida a la aportación en azota agrícola del valle del Yaqui. Se nota bien con este ejemplo que todo es fuertemente interdependiente en un sistema complejo que comporta componentes naturales y sociales. 
 
Por lo menos 26 especies de aves marinos se reproducen en el Mar de Cortés y sus poblaciones son muy sensibles a las variaciones de las condiciones oceanográficas, pero también atmosféricas, y sirvieron de indicadores fiables de los cambios medio-ambientales y de las poblaciones de peces. 
 
Existen 7 especies de tortugas marinas en el mundo y 5 se encuentran en el Mar de Cortés. Para la Tortuga baula (Dermochelys coriacea), se estimó al final de los años 80 que la población Mexicana resguardaba 60 % de los efectivos mundiales. Estas poblaciones de tortugas protegidas por el Gobierno Mexicano son actualmente una fuente de rentas gracias a la observación en el marco de actividades de ecoturismo.
 
Las 922 islas del Golfo de California albergan 90 especies endémicas de plantas y de animales, entre los cuales 60 réptiles. Hay 77 especies de peces endémicas, lo que constituye un notable 10 % de las especies encontradas, entre las cuales 52 especies de peces de arrecifes. La más emblemática es la Totoaba (Totoaba macdonaldi) que fue sobreexplotado durante numerosos años y que vio su población disminuir drásticamente. En efecto, esta listado por la IUCN como especie en peligro crítico de extinción desde 1996.

Una proporción importante de la población mundial de ciertas aves marinas se reproduce en el Golfo de California, cuyos petreles tempestad (Oceanodroma melania, 70%, O. microsoma, 90%), gaviotas de Heermann (Larus heermmanni, 90-95%) y de patas amarillas (Larus livens, 100%), etc.. 
 
 
En la fachada Atlántica, más de 2000 especies marinas y casi 300 especies terrestres fueron censadas a nivel de los arrecifes coralinos y de sus islas del Sur del Golfo de México. La Península de Yucatán es frecuentemente afectada por tempestades y huracanes causando importantes daños en los arrecifes coralinos debido a unas olas y a la puesta en suspensión de los sedimentos. El aumento de este tipo de acontecimientos catastróficos para los arrecifes coralinos es uno de los efectos anticipados del cambio climático. Los arrecifes de corales sufrieron una intensa actividad de pesca desde los años 1960 y de un aumento de la presión turística desde los años 70. Algunos arrecifes al norte de la punta de la Península no cuentan más de menos de 2% de corales duros vivos. Las presiones son fuertes en los arrecifes Mexicanos cerca de la costa, como los situados frente al puerto de Veracruz, debido a los residuos de la agricultura y de las industrias traídos por los principales ríos.
 
Desde un punto de vista socio-económico, la densidad de población en el Golfo de California es relativamente débil pero aumenta rápidamente con una tasa de crecimiento casi doble en comparación con el promedio mexicano con un nivel que tendría que alcanzar los 10,4 millones de habitantes para 2010. Esto lleva a problemas de gestión de los flujos, de capacidad de acogimiento de los ecosistemas y de polución ligada. 
Solo el turismo en Baja California, atrae más de 4,8 millones de visitantes al año, generando intereses de más de 2 millones de dólares y existe ambiciosos proyectos de desarrollo portuarios no sin riesgos medio-ambientales (27 puertos al final entre los cuales 14 nuevos). 
 
La pesca bajo la forma de pesca industrial y la acuicultura son actividades importantes, principalmente de sardinas de los Pacíficos (Sardinops caeruleus), de arenque (Opisthonema libertate, 40 % de las capturas nacionales totales algunos años), de boquerones (Engraulis modax), de camarones (40 % de la producción piscícola nacional en el 2001, con unos intereses de 132 millones de dólares y 30 000 empleos), de calamar gigante (Dosidicus gigas) y de atún Thunnus albocares y Katsowonus pelamis). 
Algunas técnicas de pesca, particularmente al camarón, son destructivas para los hábitates marinos y aumentan la turbiedad de la columna de agua para una puesta en suspensión de los sedimentos marinos. La pesca artesanal es un sector importante socialmente (56 174 pescadores en 2001) pero también la pesca deportiva en relación con el turismo (53 millones de dólares de intereses directos en 1996 y más del doble en intereses indirectos). La pesca excesiva es uno de los fenómenos oceanográficos del tipo de El Niño y La Nina. Hacen variar considerablemente las abundancias de algunas especies de peces.
 
El Golfo de California ampara 90 % de las fincas acuícolas produciendo esencialmente camarones y contribuyendo a 40 % de los tonelajes en sólo 15 años. 
 
Una de las actividades que modificó lo más el ecosistema del Mar de Cortés es la construcción de embalses a lo largo del río Colorado (más de 20 embalses desde los años 30). El embalse redujo el aporte en agua dulce a cerca de cero privando así unos ecosistemas húmedos de nutrimentos y sedimentos que eran muy importantes para la reproducción y la alimentación de aves, de peces y de crustáceos, reduciendo la disponibilidad de hábitates cruciales para numerosas especies. 
 
Todos estos elementos ilustran la complejidad de las actividades socio-económicas y la necesidad de seguir con atención sus evoluciones. Para esto, el CIBNOR y su Observatorio Cousteau son lo mejor situados para ocupar este rol. Lazos podrían por otra parte ser creados con el Observatorio del Litoral en Francia que posee una real peritación del seguimiento de los indicadores costeros. 

Principales fuentes científicas :

S.E. Lluch-Cota et al.The Gulf of California : Review of ecosystem stutus and sustainability challenges. Progress in Oceanography 73 (2007) 1-26.

Wilkinson, C., Souter, D. (eds) , 2008 , Status of Caribbean Coral Reefs After Bleaching and Hurricanes in 2005 . Global Coral Reef Monitoring Network, and Reef and Rainforest Research Centre, Townsville, 152 p.

John Wesley Tunnell, Ernesto A. Chávez, Kim Withers, Sylvia (FRW) Earle : Coral Reefs of the Southern Gulf of Mexico, Texas A & M University Press, 2007.

Biodiversidad de la región:

M. Exequiel Ezcurra está conocido por su peritaje en los asuntos de la ecología y de la conservación de las zonas áridas así como de la gestión de los recursos naturales en las zonas utilizadas de manera tradicional para los autóctonos. Sus trabajos actuales en el Centro de búsqueda en torno a la biodiversidad de las Californias quiere proteger el medio ambiente de la región de Baja-California/Sur de California. En su charla, M. Ezcurra presentó la dinámica del medio ambiente único de esta región y algunos de los compromisos difíciles a los cuales tiene que enfrentarse en materia de desarrollo durable.

La península de Baja-California encierra una gran biodiversidad a nivel de las especies y de los ecosistemas, así que un gran nombre de especies endémicas, que sólo se encuentran en esta parte del mundo. La composición única de los ecosistemas y de las especies resulta de la confluencia de tres fuerzas naturales: la actividad tectónica, las corrientes oceánicas y los ciclos de El Niño. Durante la era terciaria, el movimiento de las placas provocó el choque de la península de Baja-California (tal como está conocida hoy en día) con el continente. Esta colisión creó la falla de San Andreas y el mar de Cortés, el montón de agua estrecho que separa la península de Baja-California del continente mexicano. Las especies que poblaban la península durante el período terciario se encontraron aisladas del continente. Pudieron evolucionar y adaptarse a su nuevo medio ambiente, lo que dio lugar a nuevas especies endémicas. El clima único de la península contribuyó al proceso de especiación.
 
Gracias a su posición norte-sur, la región padece fuertemente la influencia de la corriente de California en el océano Pacífico. A medida que esta corriente se desplaza hacia el ecuador, esta empujado hacia el Oeste por los alisios ecuatoriales. Mar adentro, el movimiento de esta grande cantidad de agua causa una subida del agua en la parte sur de la península, es decir que el agua oceánica profunda, más fría, sube a la superficie. El mar de Cortés conoce también una subida causada por las fuertes mareas. Estas dos zonas de subida ofrecen condiciones de crecimiento muy favorables para la clorofila, lo que explica la muy grande productividad oceánica de la región. En realidad, estas dos zonas de subida dan 56 % de los desembarcos de peces totales de México.
La corriente de California es esporádicamente perturbada por episodios de El Niño (cada 3 a 7 años aproximadamente) o por la disminución de los alisios ecuatoriales. Agua caliente se acumula entonces a lo largo de la costa Pacífica de la península, lo que para el proceso de subida y reduce considerablemente la productividad oceánica. Numerosas especies costeras sufren de los efectos negativos de la producción oceánica reducida que acompaña un episodio El Niño. Por ejemplo, un análisis de 20 años a propósito de la gaviota de Heermann, que aova sus huevos en una isla del mar de Cortés, muestra que entre 90 % y 100 % de las crías de pájaros se mueren durante los años El Niño, y causa la disponibilidad reducida de comida.
En cambio, los años durante los cuales El Niño provoca un hundimiento de la productividad oceánica, las tasas elevadas de evaporación llevan a un aumento de las precipitaciones, lo que favorece la abundancia de la vida y la productividad en los desiertos interiores. En un milenario, las plantas y los animales del desierto se adaptaron a estos modos de precipitaciones esporádicas. Hoy, los episodios El Niño aseguran los períodos de lluvia necesarios a la sobrevivencia de las especies del desierto.
La combinación de estas tres fuerzas físicas (actividad tectónica, corrientes oceánicas y ciclos de El Niño) trajo una gran diversidad de ecosistemas y de especies para una región tan pequeña. En realidad, la península de Baja-California encierra sola seis ecosistemas diferentes. Trece mil especies marinas fueron descritas en la región del mar de Cortés, y se estima que más de 3 000 otras especies todavía no fueron descubiertas. Los niveles de endemismo, tal como medidos por el porcentaje de especies que no se encuentran en otros lugares en el mundo, son extremadamente elevados — 80 % de las especies de reptiles de la región son endémicos, como lo son 41 % de las especies de mamíferos, 29 % de las especies de aves y 20 % de las especies de plantas.
Esta región encierra numerosas zonas protegidas, incluyendo dos grandes reservas de la biosfera. Sin embargo, numerosas especies endémicas no son adecuadamente protegidas, porque son dispersadas a través de la península, y la creación de zonas protegidas adicionales no les daría necesariamente una protección adecuada. Es urgente desplegar más mecanismos de protección novadores.

Desarrollo en la región:

La productividad y la biodiversidad considerables de la región llevaron al desarrollo de las industrias acuícolas y turísticas. El aumento de la producción de la acuicultura, en particular la cría de camarones, hizo pasar de 9 % a 23 % el porcentaje que representa la acuicultura en les desembarcos de peces. El crecimiento de estas industrias atrajo mucha gente de otras regiones de México, lo que hizo pasar la población de la región de 4,8 millones en 1980 a 7,8 millones en 2000, aunque la tasa de natalidad quede cerca de la tasa de reemplazamiento. La industria turística sigue creciendo a una tasa de 10 % por año en la región de Los Cabos, y la población debería doblar en los 8 próximos años.
 
El reciente proyecto de escala náutica del gobierno de México es una iniciativa ambiciosa queriendo promover el turismo, y en particular el ecoturismo, en la región. Se trata de construir una autopista para transportar unos 60 000 barcos de lado a lado de la porción central de la península, del océano Pacífico al mar de Cortés, así que establecer cierto nombre de noticias marinas en la región.

Temiendo que tal desarrollo tenga un impacto negativo en la biodiversidad no protegida de la península y de la región del mar de Cortés, el Instituto nacional de ecología llevó un estudio de planificación ecológica incluyendo un análisis de la vulnerabilidad. Determinó un índice de vulnerabilidad para las diversas zonas de la región, a partir de un índice de presión y de un índice de fragilidad. El índice de presión se establece en función de la población prevista a lo largo de un período de 5 años y de los cambios correspondientes en la utilización de las tierras y de los recursos. El índice de fragilidad se establece en función del nivel de biodiversidad de cada región, del numero de zonas protegidas y del endemismo.
El análisis permitió descubrir que les zonas más vulnerables son las menos pobladas y más vírgenes. Por consiguiente, se recomendó al ministerio del Turismo acordar el estatuto de zona protegida a las zonas más vulnerables. Se podrá seguir utilizando las menos vulnerables, con la meta de aumentar la durabilidad de la utilización de los recursos.
El proyecto de escala náutica, con su objetivo de aumentar el turismo en las colectividades locales de la península de Baja California que encierra un gran número de especies y de ecosistemas únicos, constituye un excelente ejemplo de desafío que representa el equilibrio entre la necesidad de crear posibilidades de desarrollo de las colectividades a nivel local et la necesidad de preservar un medio ambiente natural sano y fecundo.